Monday, February 4, 2008

Rayones de enero (3)

_El tren de Bolivia es un poco menos tétrico de lo que imaginaba: tiene asientos. Pero una cosa no quita la otra. La incomodidad de los asientos es monumental…

_Alguien dijo a la pasada que Bolivia es pobre como país pero rico en paisaje. Yo no puedo dejar de ver la pobreza reflejada en todas las monumentales montañas por las que cruza el tren. Todos quedamos perplejos ante el paisaje. Nos golpeamos mutuamente para sacar fotos “Mirá eso… mirá eso”. Eran sólo montañas…

_El tren hace paradas para levantar pasajeros. Una es Pisa… Nos recibe una banda con trompetas y bombos al mejor estilo ciudad mexicana de principios de siglo veinte. No se nos ocurre mejor cosa que salir a bailar al ritmo de las trompetas. Volvemos al tren agotadas más que por el baile por la altura que nos deja fatigados. Se hace la noche y el paisaje se va borrando. Cada pueblito, cada pequeña casa de barro, cada rostro oscuro, ve pasar el tren con la esperanza de que traiga algo nuevo o con el deseo de que deje rápido la ciudad.

3 comments:

eresfea said...

Ese viajero... Sigue, sigue.

Al Nonino said...

Si, si, si, sigo atento estos rayones de enero. Abrazo!
El Comehamburguesas.

Saji said...

Eh! Gringo! Dame plata!
Yo no quedé cansadA por la altura!
Respecto a ese viaje no hay que olvidarse del tufo reinante en el vagón-comedor, el ducto del water a través del cual veías las vías pasar y las cosas que fuimos dejando debajo de la frazada ;)

que me estas contando?!

Abrazo! Un placer haber compartido eso contigo