Tuesday, January 16, 2007

Memorias de la costa

Siempre que vengo a Rocha (Uruguay) me pasa lo mismo, me acuerdo del aburrido programa de Rosario Castillo.

Este verano me dejó una nueva lección. Aprendí que tengo una habilidad que no sabía que tenía: soy un perfecto armador de canchas de tejo. Trazo líneas rectas perfectas con mi pie y sin ayuda de ningún tipo de instrumento métrico. Así, podemos jugar al tejo con una cancha recta y no con forma de trapezoide como juegan algunos…

2 comments:

Al Nonino said...

¡Cuánto cambio! Primero el fondo, luego la tipografía. ¿Este será un año con muchos cambios, eimb...?

andrea os said...

tu hablas de tejo porque no jugaste todavía a los pacman de piriápolis. no tiene desperdicio.