Había estado esperando gran parte de la mañana frente a su puerta. Era sábado. Por lo que recordaba, ella salía a hacer las compras de la semana por la mañana. Capaz que se había dormido.
- Es que tenía un par de cositas para comentarte - le dije.
- Bueno, me estaba yendo al súper.
- Te acompaño.
- Bueno...
Hubo un silencio de por lo menos treinta segundos.
- ¿Qué hacés por acá?
- ¿Cómo qué hago?
Su pregunta sonó inquisidora.
- Claro. Tu casa queda a dos kilómetros..., es al otro lado de la ciudad. Tenés que tomarte por lo menos dos metros para venir hasta acá-
- Tres
- ¿Cómo?
- Tenía que comentarte algo.
- A ver...
- Esa propuesta que me habías comentado...
Su cara cambió de gesto.
- Es... Eso que hablamos de comenzar algo...
- ...
- Me estaba preguntando si seguía en pie.
- Gustavo eso que hablamos fue como hace un mes...
- Bueno, pero...
- Yo ya estoy saliendo con otra persona.
- Es que yo en realidad nunca contesté.
- Y por eso asumí que nada iba a pasar.
- ¡Ajá! Ahí va la bocha. Asumiste. Asumir.
- Gustavo te llamé por una semana y no contestaste.
- Es que todo esto justo pasó en verano y me fui de vacaciones al caribe. No sabés lo lindo que es Hawaii...
- Pero Hawaii no es... A ver, qué pretendías, que esperara todo el verano a que vos te decidieras.
- No, pero por lo menos proponer algo después de mis vacaciones. Acaso no todos tenemos derecho de descansar.
- Pero podríamos haber ido juntos.
- ¿En mis vacaciones?
- ...
- No sé. Esto me tiene muy confundido. Yo me fui tranquilo a descansar con una pretendiente en espera. Ahora vuelvo y resulta que esa propuesta no existe más.
- No sé qué decirte.
- ¿Decime por lo menos dónde lo conociste?
- En verano, cuando fui para la Costa...
- ¿Dónde vive él?
- Él es de ahí. ¡Tiene una tienda en frente a la playa con una vista...!
Me tomé cinco segundos para pensar.
- Claro, pero cuando lo conociste, él no estaba de vacaciones.
Saturday, March 19, 2011
Metas
El hombre, medio, carnívoro, promedio, tiene dos enemigos por vencer: los mecánicos y los carniceros. Una vez que los domine podrá sentirse dueño del mundo.
Saturday, March 12, 2011
Tres puntitos
Los puntos suspensivos son un submundo dentro de la narrativa. Algo abierto; un lugar perdido dentro de un cuento, argumentación o diálogo. Que no se dice. Que no se quiso completar. Un final abierto.
En la vida real están presentes. Puede que sea más difícil encontrarlos. El simple hecho de que no se presenten con su nomenclatura habitual puede despistarnos. Un silencio incómodo. Una pausa antes de tomar un café. Un viaje en ómnibus. Momentos en el que el tiempo se detiene. Puede ser un instante. Puede ser algo eterno.
En cierto sentido estas líneas también lo son. Para el lector puede que también se conviertan en ese vacío en el tiempo. Ese espacio de reflexión en donde su imaginación vuele a otra parte y se convierta en una nueva historia. O puede que simplemente sean una perdida de tiempo.
P.D.: La foto es de Bruno Pesce. En su Flickr se van a maravillar.
En la vida real están presentes. Puede que sea más difícil encontrarlos. El simple hecho de que no se presenten con su nomenclatura habitual puede despistarnos. Un silencio incómodo. Una pausa antes de tomar un café. Un viaje en ómnibus. Momentos en el que el tiempo se detiene. Puede ser un instante. Puede ser algo eterno.
En cierto sentido estas líneas también lo son. Para el lector puede que también se conviertan en ese vacío en el tiempo. Ese espacio de reflexión en donde su imaginación vuele a otra parte y se convierta en una nueva historia. O puede que simplemente sean una perdida de tiempo.
P.D.: La foto es de Bruno Pesce. En su Flickr se van a maravillar.
Sunday, February 27, 2011
Buena suerte
Si la veo por la calle, en un bar, la cruzo en el ómnibus; no sabría que decir. Estoy seguro que no tengo ni una remota chance de salir con esta chica.
De todas maneras seamos sinceros. Chicas así no andan sueltas por la calle; ni los bares; ni los ómnibus.
De todas maneras seamos sinceros. Chicas así no andan sueltas por la calle; ni los bares; ni los ómnibus.
Monday, February 21, 2011
Por primera vez otra vez
No... Dicen que arrancar con un "no" llena de negativismo todo lo que viene a continuación... Pero es así. No. No me secuestraron. De hecho, intenté fingir un falso secuestro. Fue una interesante paradoja. De todas maneras, mi familia jamás atendió el teléfono.
En ningún momento mi vida corrió peligro. Estuve recorriendo lugares bastante extraños. También estuve en lugares conocidos. Y en ningún momento, salvo contadas excepciones, sentí que algo de mi existencia podía extinguirse.
Lo siento. Estuve mucho tiempo intentando encontrar una razón para contentarlos... Por lo menos tener una excusa que pudiera salvar este vacío. La cosa es así; hay una respuesta para todo esto: mediocridad. No solo en no poder encontrar el balde que aguante esta gotera, sino tampoco tener la valentía suficiente para subirme a esa escalera y revisar esa misma gotera; o por lo menos llamar a un arquitecto que se encargue de la gotera. No, esto no tiene nada que ver con las goteras.
En definitiva, vamos a seguir tirando. Por lo menos un poquito más.
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